Acerca de Mí

Hola a todos, sé que este es un foro de hombres para intercambiar dudas, pero también las mujeres buscamos soluciones por internet a nuestros problemas.

Espero no incomodarlos, aunque yo no vengo aquí para eso, vengo a contar también mi testimonio desde mi lado de la historia, el punto de vista femenino, el de la esposa, el de la mujer.

Mi nombre es Elizabeth, soy madrileña de 45 años, ama de casa, madre de un hijo de 25 años que ya está casado y me ha dado un hermoso nieto que ahora ya tiene 3 años.

Tengo 26 años de casada, mi esposo es ingeniero mecánico automotriz y desde que somos jóvenes atiende su propio taller mecánico.

Elizabeth HerenciaNosotros como pareja siempre hemos sido unidos, nos comunicamos todo, buscamos siempre la compañía del otro. Hemos sido fieles, honestos y tolerantes en nuestros momentos difíciles, pero hace dos años las cosas comenzaron a cambiar.

El taller iba viento en popa así pensamos en crecer el taller mecánico, contratar unas diez personas más para atender a más clientes.

Esto requirió un esfuerzo mayo por parte de ambos, hipotecar la casa, remodelar el negocio y hacer todo el papeleo administrativo.

En ese año, mi esposo y yo estábamos muy cansados o muy preocupados por el dinero, y tan sólo una vez salimos por un fin de semana a Cataluña para la boda de mi sobrina, durante ese fin de semana pudimos disfrutar de un momento romántico.

Pero al momento de querer tener un encuentro íntimo, mi esposo eyaculó incluso antes del coito. No hablamos del tema.

En el segundo año, el negocio tuvo una caída. Mi marido pasaba día y noche en el taller arreglando facturas, evitando que perdiéramos la casa… tuvimos que despedir a muchos de nuestros empleados.

Fue una época muy difícil, ya nadie tenía dinero para reparar su auto, y prefería tomar el transporte público. En realidad toda España pasaba por momentos difíciles y eso empeoraba las cosas entre mi esposo y yo, nos alejaba cada día más.

Él estaba siempre enojado, sin querer hablar de nada, iracundo; explotaba fácilmente con cualquier cosa, estresado, nervioso, ansioso, indiferente conmigo.

Dormía intranquilo o tenía insomnio, y tal era su estado que prefirió mudarse a la habitación de invitados para no alterar mi sueño. Aunque yo tuviera deseos de hacer el amor, él ya había marcado una línea que no se podía traspasar.

Desde entonces yo ya había comprado el libro Domina tu Orgasmo, pero nunca tuve la oportunidad de comentárselo a mi esposo.

En el tercer año, el más difícil de nuestras vidas, casi no nos dirigíamos la palabra, éramos como fantasmas en nuestra propia casa. Él simplemente prefería salir por varias horas, luego regresaba borracho o más enojado aún.

Más adelante supe que se iba al taller a llorar o a tomar; nunca fue capaz de pedirme ayuda o de hablar de sus preocupaciones por más que yo lo alentaba.

Y es que cuando insistes tanto a una persona que te cuente sus penas, y ésta no se abre, una termina por desesperarse y dejar que el otro tome la palabra y dé el primer paso.

Pero mi esposo nunca fue capaz de esto.

Una mañana me llamaron del hospital informándome que mi esposo había sufrido un ataque cardíaco, creo que nunca estuve más angustiada en toda mi vida. Este evento fue para nuestra desgracia y nuestra bendición, lo que nos unió de nuevo.

Él reconoció que la vida es muy corta como para pasarla amargado y desagradecido, recuerdo que dijo que lo que más temía era morir y dejarme pensando que no me amaba.

Cuando pudo regresar a casa, volvió a su lado de la cama, junto a mí, donde pertenece. Y mis cuidados y mi cercanía, y el contacto físico en su recuperación reavivó nuestra chispa amatoria.

Sin embargo, el problema de eyaculación precoz persistía, y ahí, en la primera oportunidad que tuve, le mostré el libro que había comprado: Domina tu Orgasmo.

Cada noche, leíamos juntos el libro Domina tu Orgasmo y poníamos en práctica los ejercicios y métodos que se describen.

Además de sentirnos como dos adolescentes, fue muy eficaz para tratar la ansiedad generalizada que sufría mi esposo, mejoró su carácter y su estado de ánimo.

Ha vuelto a ser el de antes, el hombre del que me enamoré: apasionado, aventurero, alegre, emprendedor…, hacerlo en el asiento de atrás de un coche clásico, es una experiencia que recomiendo a todos, pues sin importar la edad, mi hombre, ese modelo clásico, me vuelve loca cada vez más.

Espero que pronto puedan leer Domina tu Orgasmo, ya seas hombre o mujer esto te ayudará en tu relación de pareja definitivamente.

Domina Tu Orgasmo

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Cómo Durar Más En La Cama

Pablo AlbarracínEn Domina Tu Orgasmo encontré las técnicas que sí funcionan… Tanto yo como mi pareja estamos agradecidos de que hayas compartido esta información, que por cierto nos parece que debe ser conocida por todo hombre…